RSS

Archivos diarios: 04/04/2011

NAVE NACARADA ( PABLO NERUDA)

Saqué del mar, abriendo las arenas,

la ostra erizada de coral sangriento,

Espondilos, cerrando en sus mitades

la luz de su tesoro sumergido,

cofre envuelto en agujas escarlatas,

o nieve con espinas agresoras.

 

La oliva grácil recogí en la arena,

húmeda caminante, pie de púrpura,

alhaja humedecida en cuya forma

la fruta endureció su llamarada,

pulió el cristal su condición marina

y ovaló la paloma su desnudo.

 

La caracola del tritón retuvo

la distancia en la gruta del sonido

y en la estructura de su cal trenzada

sostiene el mar con pétalos, su cúpula.

 

Oh rastillaría, flor impenetrable

como un signo elevado en una aguja,

mínima catedral, lanza rosada,

espada de la luz, pistilo de agua.

 

Pero en la altura de la aurora asoma

el hijo de la luz, hecho de luna,

el argonauta que un temblor dirige,

que un trémulo contacto de la espuma

amasó, navegando en una ola

con su nave espiral de jazminero.

 

Y entonces escondida en la marea,

boca ondulante de la mar morada,

sus labios de titánica violeta,

la tridacna cerro como un castillo,

y allí su rosa colosal devora

las azules estirpes que la besan:

Monasterio de sal, herencia inmóvil

que encarceló una ola endurecida.

 

Pero debo nombrar, tocando apenas

oh Nautilos, tu alada dinastía,

la redonda ecuación en que navegas

deslizando tu nave nacarada,

tu espiral geometría en que se funden,

reloj del mar, el nácar y la línea,

y debo hacia las islas, en el viento,

irme contigo, dios de la estructura

 
Deja un comentario

Publicado por en 04/04/2011 en Literatura Histórica

 

Etiquetas:

 
A %d blogueros les gusta esto: