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ALEXANDER EN LA HISTORIA

25 Feb

La historia ha querido darnos la imagen de ti Alexander como un hombre que gustaba de las mujeres, al fin y al cabo te casaste y tuviste un hijo. Esto es motivo para que todos digan que eras un hombre heterosexual. Eras lo que ahora llamamos políticamente correcto.

Y sin embargo, la figura de tu amigo Hefestión siempre sembró el recelo y la duda entre los historiadores actuales. Motivos?  Que hacía siempre tu amigo a tu lado, porque le contabas tus dudas y tus necesidades, porque filosofabas con él,  porque compartías ideas iguales, porque en un  momento de tu vida tu madre le dijo a Hefestión que te dejase tranquilo y el respondió que  “dejara de pelear con él, había cosas mucho más importante  para el rey”

Nada se escribio que se sepa sobre la relación que hubo entre ustedes y sin embargo fue una mujer la que primeramente dijo que había algo más que amistad; fue Mary Renault quien puso sobre el tapete que en aquella época esto era normal, mejor dicho lo normal era tener relaciones con un menor; lo más raro de la vuestra es que ambos teníais la misma edad.

Para que veas lo que aún despiertas con tu paso por este mundo. Y más aún tu querido amigo que está considerado como la estrella inspiradora de muchas relaciones y de tus debilidades.

También divagamos sobre la idea de que estuviste muy influenciado por tu madre, que fue como una leona guardando a su cachorro sobre todo cuando tu padre se puso contra ella. Un mundo de mujeres me imagino que te atosigaba y por eso buscaba como un desesperado la presencia de Hefestión y por qué no decirlo, la de Bagoas que también tuvo su papel en esta historia magnifica.

No me gusta divagar también sobre ti. Eras un Magno ,  conseguiste lo que ningún humano ha hecho nunca; un imperio colosal que aún hoy día nos deja con la boca abierta. Quizás sea el motivo por que el que siempre me apasionaste y la figura a tu lado de Hefestión hizo salir tu lado humano, tu debilidad y por qué no, tu sentido de la amistad, la lealtad y el amor.

DAMADENEGRO 25/2/2010

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La tumba de Alejandro Magno es el lugar en el que se encuentra enterrado Alejandro III de Macedonia, hijo de Filipo II de Macedonia y apodado el grande, que murió en Babilonia en junio de 323 a. C.

El paradero de la tumba se desconoce, y es considerado otro Santo Grial de la arqueología moderna: el cadáver del general macedonio, tan necesario para especificar las circunstancias de su temprana muerte a punto de cumplir los 33 años, no se ha encontrado aún, y puede que esté perdido para siempre.

Desde entonces, las causas de su muerte han dado lugar a las más variadas y contrapuestas hipótesis. Una de las más extendidas es la del asesinato. En este sentido, uno de sus primeros biógrafos, Arriano, apuntaba a un posible envenenamiento promovido por su antiguo maestro Aristóteles.

Parece ser que ahora algunos investigadores sostienen que el conquistador macedonia fue asesinado por su última esposa, la princesa bactriana Roxana, quien le suministró una dosis letal de estricnina, quizás llevada por un sentimiento de venganza ante las continuas infidelidades de su cónyuge.

Afirman que las fiebres que asaltaron a Alejandro coinciden con la sintomatología de la estricnina, entonces un veneno poco conocido, pero que Roxana pudo haber descubierto en la India.

La búsqueda de la tumba de Alejandro ha sido objeto de numerosas expediciones, que se cifran en unas 150 solo en el siglo XX. El mismo Schliemann, descubridor de Troya, en 1888 solicitó permiso a las autoridades egipcias para excavar bajo la mezquita del profeta Daniel, pero no se lo concedieron. Otro descubridor célebre, Howard Carter, poco tiempo antes de morir afirmó enigmáticamente que él sabía dónde estaba la tumba de Alejandro Magno, pero que el secreto moriría con él, como efectivamente así fue.

En 1960 un equipo arqueológico polaco excavó los alrededores de la mezquita hasta quince metros de profundidad, sin encontrar ninguna tumba.

Cuando en 1977 el arqueólogo griego Manolis Andronikos descubre las tumbas reales en Macedonia, una de las cuales, según los indicios, albergó el cuerpo de Filipo II, padre de Alejandro, volvieron las expectativas y la esperanza de encontrar la de su hijo.

Más recientemente, en 1991, se organizó una expedición, con el fin de excavar de nuevo bajo las criptas de la mezquita, que también resultó fallida, pues arqueólogos rivales convencieron a las autoridades religiosas de que no era necesario seguir investigando sobre algo que ya se sabía. En enero de 1995 una pareja de arqueólogos, los Souvaltze, ratificaron lo que en 1991 habían anunciado a bombo y platillo: su descubrimiento de la tumba de Alejandro Magno en el oasis de Siwa.

Tras un entusiasmo inicial, se comprobó por parte de otro equipo de arqueólogos, esta vez griegos, que los hallazgos correspondían a un templo de época romana.

 
1 comentario

Publicado por en 02/25/2011 en Sin categoría

 

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Una respuesta a “ALEXANDER EN LA HISTORIA

  1. sheina leoni

    02/25/2011 at 23:00

    El día que s edescubra la tumba, pienso viajar a Egipto

    Me gusta

     

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